Jurado nÂș2 Clint Eastwood
- visualfactorybilba
- 6 nov 2024
- 3 min de lectura
Actualizado: 14 nov 2024
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 La justicia es una de las cuestiones que mĂĄs atenciĂłn ha prestado Clint Eastwood en su filmografĂa. La misma figura que representa a la justicia, con cuya imagen comienza la narraciĂłn de su Ășltima gran obra, Jurado nÂș 2 (2024), ya estaba presente en Medianoche en el jardĂn y del mal (1997), en la que tambiĂ©n disponĂa de importante relevancia narrativa, como en Jurado nÂș 2, un juicio. En EjecuciĂłn inminente (1999), un periodista se esforzaba en demostrar la inocencia de un condenado a la pena de muerte, ademĂĄs a contrarreloj ya que disponĂa de escasas doce horas antes de que fuera ejecutado. Las instituciones de la ley han sido puestas en cuestiĂłn por no priorizar la justicia sino la conveniencia o el mero capricho, como evidencian, entre otras, Sin perdĂłn (1992), Poder absoluto (1997) o El intercambio (2008). Como en Richard Jewell (2019), en Jurado nÂș 2, queda en evidencia la incapacidad de discernimiento, y por ello la falibilidad tanto de un sistema, judicial, como de los individuos, dada la extendida convicciĂłn de casi todo el mundo en relaciĂłn a la culpabilidad del acusado, James (Gabriel Basso) con respecto a la muerte de su novia, Kendall (Francesca Eastwood). Casi nadie duda, con excepciones como el abogado defensor, Eric (Chris Messina), quien reconoce que ha defendido a culpables pero en esta ocasiĂłn esta convencido de que es inocente. Al respecto, es interesante cĂłmo Eastwood explora los por quĂ© de esas convicciones generales que sienten como certeza inapelable. El pasado violento del acusado resulta determinante, y se convierte, como enarbola la fiscal, Faith (Toni Collete), en representaciĂłn de una lucha social contra el abuso domĂ©stico masculino. Tiene los atributos que le convierten en el idĂłneo culpable. Si a eso se añade testimonios de un testigo ocular que dice que lo vio desde su ventana, aunque fuera en una noche cerrada con fuerte lluvia, cuando salĂa de su coche, se apuntala lo que parece una ineluctabilidad.

 Esa incapacidad de discernimiento, y cĂłmo se puede proyectar por encima de discernir, de acuerdos a cuestiones personales, como el jurado que reconocerĂĄ que, personalmente, para Ă©l representa una violencia, la de quienes luchan por un territorio, como la banda, a la que el acusado pertenecĂa, y que matĂł a un sobrino (como otros miembros del jurado apuntalan su convicciĂłn en esa condiciĂłn de pretĂ©rito hombre violento, sin permitir espacio mĂnimo para la duda razonable), queda evidenciada desde un inicio, porque, ironĂas, el jurado nÂș 2, Justin (Nicholas Hoult), descubrirĂĄ en los primeros lances del juicio, que fue Ă©l responsable de la muerte. Comprende que no golpeĂł a un ciervo, como pensĂł en el momento (ya que una señal indicaba riesgo de atropello a ciervos y no pudo percibir, dada la oscuridad, el cuerpo en el fondo del puente). Se encontrarĂĄ en la circunstancia de cĂłmo reaccionar. Fue un accidente, pero Ă©l es responsable (porque ademĂĄs no miraba a la carretera sino al mĂłvil, que sonĂł, cuando golpeĂł a la mujer). QuĂ© puede hacer, si un amigo abogado le indica que si confesara su condena serĂa de al menos treinta años. Su circunstancia desesperada se amplĂa cuando los otros once miembros del jurado piensan, en primera instancia, que el acusado es culpable. ÂżQuĂ© hace, aprovecharse de esa circunstancia que le favorece?. Su integridad le impele a esforzarse en convencerles, porque un juicio nulo no le favorece, ya que se realizarĂa otro, con un nuevo jurado. La Ășnica opciĂłn posible es convencer al resto de que es inocente. . .Â
Publicado por Alexander ZĂĄrate